Una hoja secaEn el arte indio, pintura, escultura y arquitectura - nada existe por su propia causa; incluso la hoja más pequeña no está desprovista de contenido espiritual. Lo mismo se aplica a las formas esculturales de las diosas y dioses hindúes. Cada divinidad es representada como absorta en actividades con un profundo simbolismo cósmico inherente. Entre ellas se destaca más la imagen de Shiva Danzando, el Nataraja o Rey de la Danza. Shiva, según las escrituras, es exponente de la danza y la música, así como danzarín y músico (Vinadhar) por excelencia. El Natyashastra de Bharata menciona 108 posiciones de danza y el tandava lakshana, de los cuales todos figuran en el gopuram en el templo de Chidambaram, al Sur de India. El tandava no implica la danza de la destrucción, sino simplemente la danza. en el simbolismo inherente en esta danza cósmica de Shiva es explicado en la escuela de filosofía Shaiva Siddhanta. La imagen Nataraja es el poderoso medio rítmico que desempeña constantemente cinco actividades cósmicas eternas: creación, preservación, aniquilación, abstracción y bendición. Su posición involucra las tres entidades perdurables primordiales - Dios, el alma y la esclavitud - revelando el sendero de Liberación para todas las almas luchando en la vida.
De acuerdo con las escrituras Hindúes, Maya (ilusión) hace que malinterpretemos como permanentes los placeres transitorios del mundo, mientras tan sólo la comunión espiritual puede despojarle a uno de la ilusión. Se considera al ego como el más pernicioso de todos los males; sólo É1 mantiene el ego de todas las almas bajo control, lo cual es simbolizado en el Nataraja pisoteando la figura del demonio.
A veces uno cree como pemannet los placeres transitorios del mundo
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